lunes, abril 07, 2008

LE HE COGIDO MANÍA A FAMA



Estimados blogueros, hoy seré muy breve: este programa ya no me gusta.

Vale, que sí, que cuando algo funciona en televisión siempre se tiende a explotarlo hasta límites insospechados (ver el Caso Bea), pero esto de inventarse la vuelta de dos bailarines a la escuela, pese a que me lo olía desde hace tiempo, ha sido lo más rastrero.

Hay dos puntos que casi me hacen destrozar mi querido plasma: Esther no ha entrado, teniendo la culpa las cuatro adolescentes piojosas de siempre que le tienen envidia por sus tetas. Y por otro lado la entrada de Patricia, famosa por ser el único ser humano con más distancia entre los labios y la nariz (es decir, bigote) que barbilla. Eso ya es un logro, pero no es suficiente. ¿Qué pinta ésta ahora?

Pero si hay un motivo por el cual me planteo seriamente no seguir viendo “Fama”, ese es Paula Vázquez. Nos repatea. ¿Cómo es posible que no traguemos a una persona que pretende caer tan simpática? Pues porque parece ser que a la pobre le han dicho que una gran parte de la audiencia son niños, y por ese motivo se dedica a dirigirse a los espectadores como si fuéramos monguis. Pese a esta pseudoinocencia, todos detectamos que la mala follá de Paula fuera de cámara debe de ser infinita.

Después de este pequeño parón, seguimos. ¡Besos y abrazos!